martes, 13 de mayo de 2008

Por alusiones...




Cuando he leído tu artículo acerca de Supermodelo 2008 he entendido cada una de tus palabras y he aprobado cada una de tus afirmaciones. El formato Supermodelo ha dejado de ser telebasura para ser simplemente telebasurilla. En todo lo que dices, querido Andreu, tienes más razón que un santo. Y para más inri, me he reído mucho con tus suspicaces comentarios.


Pero no puedo evitarlo. Soy de ese 6%, ese grupúsculo friki que se traga sin pestañear las frases célebres de Jousi. Sarna con gusto no pica. Y yo, con mucho gusto, procuro ver Supermodelo, viaje de a bordo mientras me tomo un café con leche, aunque en mi fuero interno sé de sobra que es pura sarna.


"Tus mechas son mis úlceras de estómago", Jousi dixit. La crueldad con la que se trata a los concursantes es el plato fuerte. Y a mi me place verlo, luego soy cruel. Me río de ellos al igual que lo hacen los "profesores". Pero cuando digo, me contradigo. Y mientras me estoy riendo, los estoy envidiando a muerte.


Cuando hacían Fama también estaba al pie del cañón. A ratos me daba vergüenza ajena, pero normalmente, yo soñaba con que en realidad no era una anónima estudiante, sino una excepcional bailarina, de las que te hacen un porté sin inmutarse. Y que estaba en la tele, con los demás concursantes, luchando por la inmunidad y evitando a toda costa una dolorosa nominación. Rafa me decía que era muy hot y que jamás hacía cagadas.


Con Supermodelo 2008 no he sentido aún tal nivel de identificación. Pero hubo una anterior edición que viví muy a fondo. Las galas eran los lunes (en consecuencia, los lunes eran sagrados), y en cada una de ellas sufría como una supermodelo más y ansiaba los zapatos rojos. En el tiempo que duró el programa no dejé de mirarme al espejo haciendo poses que posiblemente le hubiesen encantado a Rouzic, ni paré de lamentarme porque mi metro sesenta me impedía presentarme al casting.


Y sé de sobra que este tipo de programas son básicamente una soberana mierda, pero no puedo evitarlo. I love telebasurilla.



Mar Lázaro Borrell.

lunes, 12 de mayo de 2008

Del derecho a la no lectura, el horóscopo y los buenos amigos

¿Y qué haces estudiando periodismo? Es la respuesta –o más bien pregunta- unánime que encuentra mi amigo Álvaro en cualquier ser vivo, ya sea animal, vegetal o humano, al que le comenta que no le gusta mucho eso de leer. Y no es porque no lo haya visto en casa, como reza el último eslogan de la campaña del ministerio de educación, ni porque no le hayamos repetido hasta la saciedad que es muy bueno, que así se culturiza uno mucho, ni porque... Pero lo siento, no puede. Es coger un libro y venírsele el mundo encima. Las piernas le tiemblan, el estómago se le encoge y hasta se le desliza por la frente alguna gota de sudor frío. Y es que como mi amigo, hay muchísimos jóvenes que están mucho más pendientes de cuantas hojas les quedan para terminar el capítulo y con él su tarea diaria, que de divertirse, aprender, disuadirse, o cualesquiera que sea el objeto del libro que tienen entre manos.

La verdad es que esta deshonrosa afición por la no lectura, es una parte que no encaja con el resto de mi vida –ay, perdonen, de la de mi amigo quería decir. Siempre ha sido el mejor de la clase, sobre él ha recaído siempre el apodo universalizado de “empollón” –aunque le gustara el deporte, no llevara gafas ni aparato (eso ha venido después)- y hasta se ha hartado de ganar premios en concursos literarios. Pero que se le va a hacer, leer no le va.

Sé que sus gustos no son muy populares en el ámbito académico, ya no sólo entre el profesorado, sino también entre la mayoría de sus compañeros de clase. A lo largo de los dos primeros cursos de periodismo han intentado que comprendamos que leer es uno de los mejores modos de no dejarse alienar. Que la cultura audiovisual imperante en este nuevo siglo ha sido creada con el objeto de narcotizar a las masas y manejarlas a su antojo. Y puede que en cierta medida esto sea cierto. Aunque Álvaro cree que no leer no significa necesariamente ser un ser tonto y manejable. El escritor y profesor de periodismo, Enric Sòria, después de asegurar en su artículo Un món que s’abandona (El País 17/10/05) que sus estudiantes “no es que no lean libros, es que no leen”, habla de ellos del siguiente modo: “Miro a mis alumnos. Me gustan. A menudo aprendo de ellos, de sus puntos de vista, de sus aspiraciones. Son jóvenes, tienen gracia y energía. Son espabilados”.

La salida más fácil para este artículo hubiese sido obviar la opinión de mi amigo, ponerme correcto y defender la postura más protocolaria, la que se supone que debe adoptar, si no tanto un estudiante en general, sí alguien cuya futura profesión es la comunicación. Pero si desde que va al instituto, Álvaro solo se ha leído un libro por placer –Misteri al parc d’atraccions se llamaba, gran libro me comenta- no puede ser tan hipócrita de defender a ultranza la lectura. Puede y debe estar de acuerdo en lo enriquecedor y beneficioso de ella, pero no en la imposición a la fuerza o en una alarma generalizada por la falta de interés que despierta entre los estudiantes.

Tal vez escribo esto –recuerden, siempre en nombre de mi amigo- porque ya ha sido contagiado con el virus de la narcotización promulgado por una cultura audiovisual basada en la desinformación –según algunos estudiosos en su opinión algo amargados de tanto leer. Pero bueno, no hay que ser alarmistas, tampoco mi colega es tan radical. Todos los días se compra el Superdeporte, ojea el Marca en Internet y se pasea por algunos foros deportivos. Y ya para rematar la faena, si además cae entre sus manos algún periódico gratuito, el horóscopo lo lee seguro.

Andreu Moreno

El gran viaje de Kapuscinski



Casi un año después de su muerte, el blog literario latinoamericano El Boomeran(g), quiso dedicar su primera edición del Seminario virtual Literario y Periodístico a un hombre que es considerado uno de los mejores periodistas de nuestro tiempo. Un homenaje a Ryszard Kapuscinki, que debía dar en este mismo seminario una conferencia virtual acerca de su larga, profunda y cautivadora experiencia en el oficio, pero que, caprichosa como es la muerte, lo ha convertido en el sujeto de estudio. Su trayectoria vital y profesional, como reportero, como cronista y como humanista, vista desde la óptica de seis grandes intelectuales de nuestro tiempo.
Si en nuestra época alguien puede ser erigido a la categoría de héroe, Kapuscinski es uno de los pocos privilegiados que podría calificarse así. Es uno de esos periodistas con vocación por informar, por mejorar de alguna manera el mundo a través del conocimiento, por producir algún tipo de respuesta o efecto en la opinión pública. Uno de esos que tiene la intención y la capacidad de inducir a la reflexión a quien lee su excelente prosa y abrumarlo con una visión clarividente y lúcida como la de pocos de la realidad que nos rodea.
La carrera profesional del reportero polaco se ha centrado sobretodo en la corresponsalía en el extranjero, especialmente a los países subdesarrollados, que en este siglo han luchado –y luchan—por alcanzar una posición real de independencia y libertad dentro del competitivo contexto internacional. Sus crónicas, sus reportajes han pasado a ser un testimonio valiente y comprometido con los conflictos que han ido construyendo el presente de hoy, y que configurarán la Historia de mañana.
En las décadas de los 60 y los 70 asistió al fin de los imperios coloniales de ese gran continente que pugna día a día por la supervivencia, del grande e inasible continente para las sociedades opulentas, cómodas y despreocupadas. De África, donde se entremezclan la desesperación, la injusticia, la miseria y al mismo tiempo el ánimo y el optimismo con que se enfrentan a la vida sus habitantes, surgió Ébano. Un compendio de episodios vividos en el continente negro; un análisis político, social y humano de aquellos que, como dice el mismo Kapuscinski, no tienen voz. Se dice que es su mejor libro. Un recorrido riguroso por las guerras, las revueltas, los golpes de Estado, la matanza de Ruanda, la trayectoria de Amin Dada. Pero al mismo tiempo, un relato emotivo y personal de las gentes, las ciudades, las tribus y las costumbres que su experiencia le permitió conocer.
Quizás Kapuscinski se ha involucrado con los desposeídos y la pobreza porque él mismo tuvo un origen humilde, porque existe un vínculo emocional entre su infancia y la situación tràgica y desesperada por la que atraviesa prácticamente medio mundo. Pero eso es lo que ha convertido a Kapuscinki en una de las figuras más importante de nuestro siglo. Su compromiso, su anhelo de abrir los ojos a la “civilización de desarrollo” y de hacer de este anhelo su forma de vida. Eso es también lo que lo diferencia de otras figuras literarias y sobre todo periodísticas que han pasado a la posteridad. Ryszard Kapuscinki será recordado por su intento de hacer un periodismo idealista y noble, mientras otros serán historia por hacer un periodismo productivo.

IRENE FRANCÉS RICO

sábado, 10 de mayo de 2008

Redecora tu vida


Maquear viene de maquillar, arreglar, customizar, personalizar, reparar, tunear, adaptar, apañar... en definitiva, hacértelo guapo tu mismo.MAKEA es una alternativa a la cultura del “usar y tirar. En la actual sociedad de consumo, las marcas son cualquier palabra, nombre, símbolo u objeto que se emplea para identificar y distinguir los artículos de un productor respecto a los de sus competidores. Y confieren a los productos una personalidad y una imagen tales que nos convierte en seres dependientes de éstas.Pero MAKEA es una marca que no vende nada, representa una actitud de resistencia.MAKEA es la inteligencia y creatividad colectiva, que convierte de nuevo en útil aquello que la sociedad de consumo ha despreciado. Se trata de recuperar el lema “do it yourself” (háztelo tu mismo), de alargar la vida útil de los productos, de volver al saber hacer y romper con la “comodidad despilfarradora y vacía” que nos vende en cajas la cultura de consumo.

Así se presenta la asociación MAKEA en su web www.makeatuvida.net. Utilizando el logotipo "trucado" de IKEA, la industria multinacional del mueble sueca, así como su lema, tratan de llevar a cabo una estrategia contrapublicitaria. La idea de esta asociación surgió de tres jóvenes diseñadores industriales que compaginan su labor mercantil o lucrativa con este proyecto que trata de difundir un modelo de vida sostenible. Aprovechando lo que ellos saben hacer, muebles y demñas artes aplicadas, quieren hacer llegar a la gente la necesidad de cambiar el actual modelo de consumo.

Lejos del tipico discurso ecologista concienciador, MAKEA organiza actividades interactivas, creativas y dinámicas. En la calle, en ferias, congresos o festivales, montan stands donde ellos, con sus monos amarillos de operarios de IKEA descarriados, crean muebles y accesorios a partir de tablones, cartones, papel o cualquier desecho. El resultado es un mueble de lo mas in para cualquier casa vanguardista. Como no tienen ningun afán lucrativo, regalan a los curiosos los muebles, quienes se sienten incómodos o extraños al no tener que pagar. A cambio, piden una "Receta".El intercambio de recetas es un intento de poner en común la mayor cantidad de ideas posibles con tal de que no solo se difundan los valores, que también, sino de que su aplicación práctica sea más efectiva. Todas las recolectadas estan colgadas en su web.

Aunque en Valencia, donde nació el proyecto, no ha calado excesivamente el proyecto, especialemente por los obstaculos que supone la falta de aprobación institucional y la opacidad del destino de los residuos municipales, en Madrid, el Ayuntamiento interesó por su proyecto, llegando a incluirlo en los contactos de la web del ámbito de vivienda.

Tampoco le interesa en exceso la publicidad, ya que puede acarrearles problemas legales el logotipo. Lo que sí les interesa es promover una redecoracion de nuestra vida sostenible y no consumista. Con su lema "otro mueble es posible", a través de la red y del boca a boca, están llegando a las casas y las conciencias de quienes tienen un papel más importante a la hora de cambiar las dinámicas sociales: los jóvenes

Lucia Pinar Garcia

jueves, 8 de mayo de 2008

Del filón al esperpento

No soy el director de ninguna televisión, ni el productor de ningún programa -ni quiero serlo, o bueno sí, todo depende de lo que vaya a ganar. Pero aunque no tenga ninguna experiencia en esos fregaos, a veces tengo la sensación de que yo –o en su defecto cualquier crío de guardería- sería mucho mejor director de cadena de lo que lo son muchos.

Me estoy refiriendo a la oportunidad única que Cuatro tenía de afianzarse en la franja horaria de la sobremesa. Sólo tenía que saber sacar partido del filón que ha tenido Fama, ¡a bailar! En principio la idea era interesante: reconvertir el ya conocido Supermodelo al formato de sobremesa del reality de baile. Por tanto, la tercera edición del programa, Supermodelo 2008, se presentaba en la parrilla con un aspecto totalmente renovado: horario nuevo, profesores nuevos, aspirantes nuevos…

El problema es que los cambios están bien siempre y cuando sirvan para mejorar. Pero después de ver el resultado de éstos, no encuentro palabra alguna que pueda definir a la cabecilla pensante de susodichas invenciones. Los concursantes seleccionados –aunque aún no lo hayan sacado en televisión, tengo la firme convicción de que el director de cásting ha sido Serafín Zubiri- son un grupo hiperhormonado de jóvenes, que más que dedicarse a trabajar se dedican a ponerse verdes los unos a los otros y sobarse a partes iguales.

Además, tratándose de un reality de Cuatro no podía faltar el friki o patito feo de turno. Pero es que en esta ocasión han ido demasiado lejos; y es que a falta de uno, tenemos dos especimenes totalmente indefinibles. Un tal Roberto –que no se sabe muy bien si en el barco ocupa plaza de concursante o de concursanta- , y Maria Amparo, la versión 2.0 de la Raquel de la pasada edición.


Otro de los cambios destacados en el programa ha sido la renovación del profesorado –excepto del profe de fotografía Rouzik. Si hay concursantes a cada cual más lamentable, los profesores son directamente para echar a correr. Hago desde aquí un llamamiento a la RAE para que inventen un término que los pueda definir ya que los vocablos frikis, horteras y demás derivados se quedan a años luz de los calificativos que merecen.

Todo esto ha provocado que la audiencia media de las dos semanas que lleva emitiéndose semejante esperpento sea del 7’5% -empezó cercana al 9’5% y ahora está cada vez más próxima al 6%. Cabe decir, que el share medio que conquistó Fama en sus cuatro meses de vida fue de un 12’5%. La audiencia no es tonta, y mucho menos si a la hora de la comida -o de la digestión- la saturas con tal dosis de elementos vomitivos juntos. Y es que, aunque sean sordos y semana tras semana se empeñen en salvar a Esther –cuyas actuaciones en OT pasaran a los anales de la historia-, no significa que también sean ciegos.


Andreu Moreno

Los 5 programas más novedosos que están por llegar

A lo largo del planeta se estrenan contínuamente programas de televisión novedosos y originales.

No son necesariamente los programas con más audiencia en su país -de hecho, algunos de ellos acaban de estrenarse o lo harán en 2008-, pero todos aportan alguna novedad o representan las últimas apuestas realizadas por cadenas de televisión de todo el mundo.

A continuación describiré los 5 programas más curiosos que llegarán a España en los próximos meses.

COME DINE WITH ME
En el programa Come dine with me, una persona invita a 4 extraños a cenar en su casa. Cada una de estas cuatro personas será un contrincante más, ya que pasará a ser anfitrión durante los días siguientes. Al final de la semana se elige al mejor, según las votaciones de los propios concursantes. Pero el programa no solo consiste en cocinar, también cuenta la decoración, el menú elegido, el ambiente creado y la conversación en la sobremesa.


Antena 3 ya ha comprado los derechos de Come dine with me, programa que ya ha triunfado en países como Alemania, Gran Bretaña y Francia.


K-70 (Born to be wild)


Un grupo de ciudadanos de la tercera edad -mayores de 70 años- son entrenados para crear un coro de rock and roll. Asisten durante dos meses a una dura academia dirigida por dos famosas estrellas del rock. Al final, deben medir sus actuaciones en un teatro real.
Actualmente, el programa se está emitiendo en Finlandia con nieveles muy altos de audiencia.


THE PRETTIEST GIRL IN CLASS
El programa busca a una mujer que fuera la chica más popular de su clase en los años 70, 80 ó 90. La vida y trayectoria de esta joven es analizada en el programa a través de sus profesores, compañeros de clase y amigos. Después, el programa reúne a la mujer con algunos de los protagonistas de sus andanzas juveniles, a los que lleva muchos años sin ver.
The prettiest girl in class se emite actualmente en la televisión holandesa.


YOUR MAMA DON’T DANCE
Cinco mujeres trabajadoras y sus respectivos padres compiten contra cinco hombres trabajadores y sus respectivas madres. Cada dúo dispone de menos de un mes para aprender y practicar las pruebas relacionadas con el baile que se les asignen. Las parejas, que actuarán en un plató, son eliminadas después por un jurado de expertos y el voto de la audiencia.


Este programa se emite ahora en el Reino Unido.


JEDES KILO ZÄHLT

Los residentes de una pequeño pueblo se ponen a dieta al mismo tiempo durante un periodo de tres meses. Cada kilo que pierden supone un premio de 100 euros para un fondo común destinado a financiar un proyecto para el pueblo que todos ellos hayan acordado previamente.

Tan solo se ha estrenado en Alemania, pero varias televisiones extranjeras han adquirido ya los derechos por el enorma éxito del que ha gozado en el país alemán.

RAQUEL DURÁ LAHOZ