Este mini-post va por nosotros. Porque hoy hemos pasado de las 1.000 visitas. Porque aunque estamos saturados con sociedades de la información y con el columnista de turno no paramos de publicar. Porque a 2 semanas de los exámenes y sin nada estudiado seguimos escribiendo. Porque tras muchas dudas (¿qué nombre le ponemos? ¿de qué lo hacemos? ¿quién escribe cada día?) hemos conseguido crear un blog decente -aunque yo diría mejor que decente- al que ya se ha entrado más de mil veces. Se dice rápido, pero poneros a contar: 1, 2 , 3, 4....y hasta mil...viernes, 23 de mayo de 2008
1.000 visitas
Este mini-post va por nosotros. Porque hoy hemos pasado de las 1.000 visitas. Porque aunque estamos saturados con sociedades de la información y con el columnista de turno no paramos de publicar. Porque a 2 semanas de los exámenes y sin nada estudiado seguimos escribiendo. Porque tras muchas dudas (¿qué nombre le ponemos? ¿de qué lo hacemos? ¿quién escribe cada día?) hemos conseguido crear un blog decente -aunque yo diría mejor que decente- al que ya se ha entrado más de mil veces. Se dice rápido, pero poneros a contar: 1, 2 , 3, 4....y hasta mil...haikus
Hablamos de los HAIKUS. Un haiku es un poema corto de tres versos de diecisiete sílabas en forma de 5, 7, 5 ó 5, 7, 7. Mantienen esta forma desde el s. XV y deben su nombre al poeta Shiki. Llegaron a mis manos gracias a la recolección que el pive Mario Benedetti hizo de ellos en Rincón de Haikus. Simplemente, el `haiku´ clásico, dice Mario Benedetti, se me figuró siempre un desafío, tanto por su estructura fija como por su brevedad obligada…”. En sus orígenes hablaban sobre la naturaleza incluyendo en cada uno una palabra clave que designaba o identificaba la estación. Sus variantes modernas y occidentalizadas diversifican la temática y los llenan de ingenio. Aquí una selección personal del Rincón de Benedetti:
un pesimista
es sólo un optimista
bien informado
las soledades
está por demás decirlo
siempre andan solas
el cocodriloy
el sauce llorón
lloran de puro vicio
no me seduce
el burdel del poder/
prefiero el otro
hace unos años
me asustaba el otoño
ya soy invierno
cuando reuní
mis insomnios completos
quedé dormido
los oriundos de Suiza
por más que se empeñen
no son suicidas
Cuando te vayas
no olvides de llevarte
tus menosprecios
Canción de protesta
después de los sesenta
canción de próstata
lo peor del eco
es que dice las mismas
barbaridades
los grillos rezan
pero son oraciones
iconoclastas
los epitafios
vienen a ser la gracia
del cementerio
Cuando lloramos
las alegres toxinas
nos abandonan
Si hubiera dios
nadie le rezaría
por no aburrirle
no se mentir
nunca he mentido
salvo cuando he sabido
no es grave
pero el insomnio en la siesta
no tiene cura
eran los brazos
de la Venus del Milo
los que aplaudian
Bloque/alzheimer/
Hiroshima/OTAN/sida
no fue un buen siglo
BENEDETTI, M (2001): Rincón de HAIKUS. Ed. VISOR LIBROS. Madrid. Colección Visor de Poesía. 1º Edicion.
Lucia Pinar Garcia
miércoles, 21 de mayo de 2008
Los “caprichitos” de los famosos
Compatibilizar éxito, fama y dinero con llevar una vida austera, sencilla y normal no debe resultar nada fácil. Será por eso que, llegado a este punto, hay quienes incluso llegan a perder el sentido común. Ahí van algunos ejemplos:
Madonna exige que cuando va a un hotel le ponga un inodoro nuevo, para que lo estrene ella. Tras usarlo se lo lleva del hotel, por si a alguien se le ocurre venderlo en eBay.
En unas Navidades los Beckham contrataron a un tipo que les abriera los regalos, por el módico precio de 1800 euros; me imagino que para ahorrarse las agujetas en los dedos.
Los Rolling Stone son otros que llevan de cabeza a sus asistentes. Estos viejos rockeros piden decenas de coches, varios camerinos detrás del escenario con refrigeración y baño, 600 toallas y cientos de litros de alcohol. Desde luego la fiesta se la pegan.
Janet Jackson quiere que todo el staff de catering que la atiendan sea masculino (no es lista ni nada) y también necesita (¿para sorbevivir?) que haya diez rosas negras.
Luis Miguel es uno de los más exigentes. A cualquier país que vaya pide hospedarse en la suite presidencial o de lujo con toallas completamente blancas, velas con olor a vainilla, camilla de masajes, una bicicleta para hacer ejercicio y un chef exclusivo que le cocine comida turca y ensaladas exóticas…
Jennifer López tampoco se queda corta. Solicita, de ser necesario, que cambien la iluminación de la h
abitación del hotel. Además, se le debe garantizar una habitación donde todo sea blanco (paredes, mesas, sillas, sábanas, flores, velas) y no haya algún alimento que pueda tentarla.
- Mariah Carey pide que le coloquen una tapa nueva al inodoro y las sábanas de hilo que envía al hotel deben estar ya en la cama cuando ella llegue. Es obligatorio que existan dos DVD, y únicamente podrán poner su música y videos. Tanto ella como su mascota se bañan con agua mineral francesa.
Ojalá todos tuviesemos tanto dinero para gastarlo es cosas más útiles y no en tonterías.
RAQUEL DURÁ LAHOZ
martes, 20 de mayo de 2008
SIDDHARTA

Título: Siddharta
Autor: Herman Hesse
Traductor: Juan José del Solar
Editorial: Plaza & Janés, Barcelona (1994)
Nº págs: 211
Cuando Siddhartha me encontró
Me topé con Siddhartha por casualidad, paseando por Madrid, en unos tenderetes que vendían todo tipo de libros de segunda mano. Lo ví, y lo compré. Sin más. Ni por su tapa, ni por su sinopsis, ni por su autor. Simplemente porque sí.
Cuando llegué a casa después de aquel fugaz viaje, descubrí que la biblioteca familiar escondía otros libros de Herman Hesse.
Alguien me contó que quién descubre a Hesse en su juventud, lo admira desde la sencillez y la rebeldía de la adolescencia, y cuando llega a la edad adulta, lo acoge desde la tranquila madurez.
He leído Siddhartha unas diez veces. Cada una de ellas me reveló algo nuevo y me aportó diferentes reflexiones. A veces abro el libro por cualquier página y leo algún párrafo suelto para regocijarme, para empezar el día con una dosis de filosofía vital. Y vaya gozada.
Siddhartha narra la intensa vida de un hombre, empeñado siempre en la búsqueda del camino, y nos muestra sus tropiezos, sus drásticas decisiones y sus más profundas reflexiones. De este modo Hesse nos transporta, a través de una metáfora global a nuestra propia vida y camino personal.
Todos intentamos hallar la forma de guiar nuestra vida, y nos equivocamos. Todos, en alguna ocasión, nos sentamos a mirar el mundo desde dentro, a mirarnos a nosotros mismos, sorprendiéndonos y aprendiendo, empezando de nuevo. En cierta manera todos escondemos en nuestro fuero interno la esencia de Siddhartha. Por eso, es inevitable no sentirte identificado o no emocionarte. De algún modo Siddharta has sido, eres y serás tu.
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Hesse creció en una familia marcada por la fuerte religiosidad, y su viaje a la India acentuó ese aspecto de su personalidad. Primero periodista y posteriormente escritor, Hesse me enseñó que los sentimientos se pueden describir de manera plana y sencilla, clara y rotunda, rebosante de esa belleza textual a través del concepto. Es un texto simple y paradójicamente repleto de las más íntimas reflexiones del ser humano..
Me topé con Siddhartha por casualidad, sin buscarlo. Estaba completamente perdida cuando Siddhartha me encontró, y me transformó. “Cuando alguien busca –dijo Siddhartha-; suele ocurrir que sus ojos sólo ven aquello que anda buscando, y ya no logra encontrar nada ni se vuelve receptivo a nada porque sólo piensa en lo que busca, porque tiene un objetivo y se halla poseído por él. Buscar significa tener un objetivo. Pero encontrar significa ser libre, estar abierto, carecer de objetivos”.
Mar Lázaro Borrell
lunes, 19 de mayo de 2008
Un, dos, chiki chiki. Olé, chiki chiki
Ya era hora de que España se tomara tal sandez como se merecía. ¡Con humor! Y es que durante los últimos meses nos han estado bombardeando por todos lados con el chiki chiki. Muchos de los eurofans han sido muy críticos con la elección de Rodolfo Chickilicuatre como representante español, calificándolo de "sinvergüenza"," embustero" o "cínico". Sin embargo, para la gente de a pie la elección ha sido la idónea. Baila el chiki chiki ha calado entre la sociedad española como no la hacía otra canción desde que Rosa participó con el Europe's living a celebration. En esa edición, TVE se marcó un share superior al 70%. No sabemos qué pasará al sábado, pero yo apuesto por una cifra similar, al menos cuando se entone la melodía de "con las bragas en la mano".
Ha sido tal la repercusión y el seguimiento del chiki chiki que se ha realizado un cásting para buscar a bailarinas que acompañaran a Rodolfo a Serbia -siempre acompañado por las insustituibles Disco y Gráfica. La gente se lo ha tomado con mucho humor, y han grabado vídeos dignos de ser vistos, ya sea por s frikismo, o por la decoración del salón donde lo han grabado.
Y aunque canción ya está más que asentada en nuestras mentes, es digno de mención la versión que Rodolfo hizo con Tata Golosa -la tía de los microfonos-, que si por mi fuera, sería sin duda la escogida para Belgrado, mucho mejor que la original. Dispuestos a ser frikis, seámoslo hasta el último extremo.
Pero aunque esto de llevar a gente peculiar a Eurovisón no es nuevo, esta edición va a ser la más prolífera al respecto. Que si un pavo que canta, que si un hombre algo mayor que tendrá en vilo a todos los servicios médicos de la capital serbia durante su actuación, que si unos piratas, etc, etc...
Así que este sábado ya sabéis, ya sea con amigos, solos, o con desconocidos... todos a PERREAR!
Andreu Moreno
domingo, 18 de mayo de 2008
Elegy, el toquede de Coixet
Directora: ISABEL COIXET
Guionista: NICHOLAS MEYER
Intérpretes: PENÉLOPE CRUZ , DENNIS HOPPER , BEN KINGSLEY , DEBORAH HARRY , PATRICIA CLARKSON , PETER SARSGAARD
Duración: 108 minutos
Compañía: ON PICTURES
Nacionalidad: Estados Unidos
Año de estreno: 2008
Quizás no es una gran historia, pero es una historia bien contada; o mejor, bien filmada.
Isabel Coixet parece haber dejado atrás el cine de cartón piedra, de perfección publicitaria de hace un tiempo y ha intentado brindarnos una narración tremendamente dramática al tiempo que creíble. Esta vez, que ha dejado el guión en manos de Nicholas Meyer, ha convencido más a la crítica. La directora se ha adueñado del autobiográfico cuento El animal moribundo, de Philip Roth, lo ha modelado, lo ha rehecho a su medida y nos lo ha devuelto oliendo a ella. La cinta lleva la firma de la catalana en su intimismo, en los planos elegantes y en el cuidado por esos detalles sutiles que matizan la escena. En el fondo son esas las características que definen su cine, sólo que ahora ha sabido proyectarlas mejor.
Es posible que la adaptación de la novela para la gran pantalla haya matado la identidad de El animal moribundo, que se haya convertido en otra cosa, pero, desde luego, eso nos ha librado de escenas soeces de sexo explícito, palabras ordinarias y otras ramplonerías.
Sin embargo, lo mismo que hace grande el relato también es lo que lo estropea. Unas pocas veces el artificio se rompe consecuencia de de un exceso de romanticismo y algodones. O sea, de un exceso de Coixet. En ciertos momentos la sensibilidad degenera en sensiblería que acaba por hacer incongruente el debate interno del protagonista, que debe elegir entre el sexo y el amor, entre la responsabilidad o la inmadurez, entre aceptar la realidad o crearse una propia.
Ese toque ha hecho perder a los personajes profundidad, pasión, irracionalidad. Ha creado unos personajes de sentimientos difuminados y ablandados, que a veces no casan con la violencia de las emociones en que nos pretende involucrar el guión. Con todo, Ben Kingsley hace una interpretación deslumbrante, y lleva de la mano a una Penélope Cruz que va creciendo al ritmo de la intensidad de los hechos.
sábado, 17 de mayo de 2008
La casa del Tío Carmelo

Sobre la misma hora, mi padre, como de costumbre, salió a andar. Tiene que hacerlo todos los días. Y por el barrio de su hermana, se cruzó también con el séquito de una boda. Era un grupo de celebrantes muy numeroso. Le pareció extraño que fueran tantos. “¿No esperan casi todos en la iglesia, o donde sea? Bueno, todo puede ser.”
Al llegar a casa, mi madre comentó lo que había visto. Mi padre le dijo que se había encontrado con el mismo cortejo. No obstante, cada uno había visto la marcha nupcial salir de casas diferentes. Y empezó la discusión. “Paco, tú tienes que haber visto a la novia. Te habrás confundido”. Mi madre quería saber algo acerca del traje de la chica, sobre su familia. Pero mi padre, además de no tener ningún interés por esos detalles, ponía la mano en el fuego asegurando haber visto al novio y además, ¡con traje negro! Ahora todo no podía ser. O uno de los dos se equivocaba o se celebraban dos bodas distintas en el mismo barrio.
Aún seguían hablando del tema cuando mi hermano entró en casa y oyó el final de la conversación. “¡Ah! Esa es la boda de mi amigo Javi. Se casaba con su novio de toda la vida, en la Casa del Tio Carmelo”. Claro. Todo puede ser, y además de verdad. Mis padres, se percataron de lo cortos de miras que habían sido y se echaron a reír. ¿Cómo no lo habían pensado antes? Su hijo es gay y el mundo LGTB (lésbico-gay-transexual y bisexual) es un tema como cualquier otro en nuestras sobremesas. La realidad de las parejas homosexuales y la de las familias que forman es una realidad creciente. Hace poco, en España hemos tenido la suerte de que una ley las reconozca y ampare. Ahora es el tiempo de la visibilidad y de la habituación. Aunque a algunos les pese. Y aunque a otros, por muy asumida que tengamos esa realidad, a veces se nos olvide.

Ejercitaremos la memoria recordando que la Casa del Tío Carmelo, además del mini-botánico del pueblo, es ahora también un marco incomparable para celebrar uniones matrimoniales de la identidad que sea. Que vivan los novios. Y las novias.
LAURA RIBES LEAL